16.6.10

...recuerdos...

En algún momento pensé en tomarle una fotografía mientras trabajaba, pero preferí guardar todas las imagenes en mi mente y disfrutar de su jornada laboral...

Él, simplemente vestía tennis negros con un pantalón de mezclilla que en la zona de las piernas estaba manchado por diversos colores de tintas de impresión y alguno que otro fluido que dejó su rastro en la tela desgastada, su torso estaba desnudo y como siempre su cabello suelto y alborotado, su bigote sin acomodar, tal como siempre... como siempre ha sido él...

Aunque ahora me di cuenta de sus manos, tiene unas manos tan poco peculiares en un hombre, son grandes como todas las manos que me gustan, sus dedos son largos, eso no lo puedo negar, sin embargo, eso!, sus dedos son los que le dan ese aspecto un tanto extraño, pues, normalmente todo los dedos mantienen la anchura desde su inicio hasta la uña, los de él no, conforme van llegando a la uña se vuelven más finos y delgados, eso me gusta más... 

disfrute tanto verle trabajar, que me ha recordado mis travesuras de la infancia, sobretodo me ha recordado cuando mi papá trabajaba revelando mallas para serigrafiar... extraño eso...

12.6.10

comienzan las despedidas....

... pareciera que aún no es el final, y sí así es... las cosas de la vida apenas empiezan, tal vez han empezado para algunos de nosotros desde antes y hemos tenido la oportunidad de probar ese mundo al que nos enfrentáremos en unos meses más, sin embargo, aún no siento que he egresado de un nuevo nivel escolar...

... probablemente sea porque aún no quiero aceptarlo, sin embargo, en unos cuantos días ya nos tomaremos la fotos de generación, después se viene el acto académico y para cerrar con broche de oro la graduación (la fiesta)...
... no he visto llorar a ninguno de mis amigos por esta partida, al menos no ahorita, sin embargo, estoy casi segura que algunos lo hemos hecho mientras les damos la espalda para que no nos vean cuanto nos duele dejarlos, y al voltear sonreímos para que sientan que estamos felices por lo que hemos vivido... 

... o es acaso que preferimos guardas esas lágrimas para el final, dejar que el maquillaje se corra, se nos inchen y pongan rojos los ojos, y en estado etílico o no, les digamos lo mucho que se les extrañará, los abrazos, sonrisas, nudos en la garganta, y demás, serán parte del menú principal de la fiesta, porque todo aquello que comienza tiene que acabar y como dicen por ahí... lo que bien comienza bien acaba...

los quiero XD

15.5.10

Cenit


...En ningún momento sus labios rozaron los míos, se entretuvieron besando mi cuello, por un momento, en algunos momentos, nuestras caras se deslizaron cerca la una de la otra, sin embargo, su boca, fue la dulce tentación de la que no probé su sabor...

La noche transcurría como cualquier otra, la razón de la visita a su casa era simple y llanamente el "cotorrear" un rato, los planes -siempre los planes- eran regresar temprano a dormir, el final, ni siquiera me cruzó por la cabeza, pues, desde hace tiempo no estoy en busca de...

Creo fielmente que esa cerveza de lata y comodidad en el estar, marcaron la diferencia, en realidad, ni siquiera pretendo contarles que fue lo que paso antes, seria mucha "paja" para llegar a donde voy...

...tras salir del baño, lo encontré con una mano recargada en la pared, con los ojos cerrados, su silueta era casi como cualquier otra, un barón alto, delgado, cabello rizado hasta el hombro, despeinado, con los pies cruzados, esperando con su ya conocida pose despreocupada, se limitó a decir -tengo sueño-, estire mi mano para despejarle la cara de sus cabellos, mientras tanto le decía que no había problema, que durmiéramos un rato y que me levantaría temprano para irme a casa; tras no ver su respuesta, sonreí, lo tome de la mano y lo dirigí hasta su recámara, nos pusimos cómodos, él se quedó con el torso descubierto, yo solamente los brazos -ya que siempre uso una blusa de tirantes de bajo- fue más que suficiente.

Juguetón, como siempre, comenzó a jalarme los tirantes de la blusa, advirtiéndome que no me dejaría dormir, lo cual no me molestó -de hecho era agradable- tras su continua insistencia, comenzamos a platicar, a molestarnos, a jugar. Los tirantes, nos llevaron a "jalarnos" el cabello, para pasar a lanzarnos mordidas, los hombros, la espalda, el estomago, las manos, los brazos, todo aquello que estuviera descubierto era mordible, las carcajadas, las quejas de dolor, eran continuas, nuestros cuerpos engranados de tal manera, que ambos podíamos mordernos sin problema alguno, pausa... las pautas nos dejaban retomar el aire, y maquilar cual sería el siguiente ataque.

En algún momento, él se encontró sobre mi, mi agitación sólo me hacia sonreír y pedirle que se detuviera, me levantó un poco con su brazo, y nuevamente comenzó a morderme, sólo que en esta ocasión los pequeños mordiscos iban acompañados de besos, lo que provocó que se desbordarán las caricias y apretones, junto con la respiración entrecortada y relajada, dejándonos llevar poco a poco por el placer que sentíamos al tocarnos, la humedad entre nuestros cuerpos se hizo presente, nos empapamos en sudor, los cambios de ritmo, de posiciones, de gemidos nos llevaron al cenit...

Cofiesome responsable por la sonrisa que transforma mi rostro esta mañana, confiesome responsable de haber deleitado cada minuto de placer, confiesome responable de disfrutar de su compañía.